
Por actitud, juego y variantes ofensivas, Argentina es el mejor equipo de la Copa del Mundo hasta el momento. El equipo de Diego Maradona llegó a Sudáfrica envuelto en dudas, pero en los dos primeros partidos demostró que tiene todo para llegar bien lejos en este Mundial.
Ante Corea del Sur expuso las mismas virtudes que frente a Nigeria y le agregó algo vital en este tipo de torneos: contundencia. Lionel Messi, el mejor del mundo para el ránking Castrol, ya se convirtió en el conductor del equipo, en el dueño de cada ataque. Tras su actuación consagratoria en el debut, el Diez volvió a brillar, esta vez en un rol que privilegió el aspecto colectivo por sobre su lucimiento individual.
Junto a él, Gonzalo Higuaín y Carlos Tevez conforman una delantera extraordinaria, en estado de gracia. El centroatacante del Real Madrid marcó tres goles y por ahora es el máximo artillero del campeonato. Sin embargo, su gran actuación no terminó en eso. El Pipita forma parte del circuito ofensivo y es tan importante en el armado de la jugada como en la finalización. Su inteligencia para jugar con y sin pelota lo convierten en una pieza clave del equipo.
El tercer mosquetero es Carlos Tevez. Frente a Corea, Carlitos jugó su mejor partido en mucho tiempo con la celeste y blanca, porque a su habitual sacrificio le sumó juego. Demostró que además de pelear, también juega y es el mejor socio para Messi. A estos tres cracks se les suman Angel Di María y Maxi Rodríguez, dos futbolistas con definida vocación de ataque.
En suma, el buen momento de Argentina se apoya en su funcionamiento ofensivo, que ya había dado muestras de su potencia frente a Nigeria y que en la goleada 4-1 sobre Corea tuvo su gran tarde.
Sólo algunos desacoples en defensa siembran dudas sobre el futuro de la Albiceleste. De todas maneras, Maradona encontró un equipo y le dio una idea, por lo que su gran desafío en este Mundial está cumplido, pase lo que pase. Argentina se destaca claramente entre tantos Seleccionados mezquinos y está ante su gran oportunidad de volver a la gloria tras 24 años.
La otra gran noticia para el fútbol rioplatense fue la goleada 3-0 de Uruguay sobre el anfitrión, Sudáfrica. De la mano de un pletórico Diego Forlán, que jugó como conductor y marcó dos goles, la Celeste consiguió su primer triunfo mundialista en veinte años y el tercero desde 1970.
La Selección dirigida por Oscar Tabárez consiguió una victoria clave en sus aspiraciones por avanzar a octavos de final. Con una línea defensiva sólida y dos atacantes de lujo como Forlán y Luis Suárez, Uruguay puede soñar con llegar lejos.
El equipo que peleará el primer puesto con la Celeste es México, que también obtuvo un triunfo histórico ante Francia. El Tri venció por primera vez a un campeón en una Copa del Mundo y quedó a un paso de la clasificación.
El Seleccionado de Javier Aguirre hizo un partido muy inteligente ante una pobrísima Francia. De la mano de Javier Hernández y Carlos Salcido, el cuadro azteca se defendió con criterio y pegó cuando tuvo la oportunidad. Así, consiguió una victoria muy importante y podría ser el rival de Argentina en octavos de final.
La cuarta gran noticia de esta segunda jornada para el fútbol latinoamericano fue el importante triunfo de Paraguay sobre Eslovaquia. El cuadro guaraní superó a su rival en todos los aspectos y obtuvo un 2-0 que lo deja en la cima de su grupo y con grandes chances de avanzar como líder de zona, lo que le permitiría evitar a Holanda en la siguiente fase.
Paraguay mostró sus armas de siempre: solidez, orden e inteligencia. A eso le sumó la contundencia para pegar en los momentos justos y ganó el partido que tenía que ganar, ante su adversario principal en la lucha por la clasificación.
Cuatro victorias, cien por ciento de efectividad. Los equipos americanos son los mejores de la Copa del Mundo gracias a sus armas nobles. Está todo dado para que este Mundial sea histórico para las Selecciones de la región, que tienen con qué soñar a la gloria.